Mostrando entradas con la etiqueta árboles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta árboles. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de agosto de 2025

Bonsais de semillas







 Hace años encontraba tiempo de recoger las semillas que me encontraba y tratar de hacer un proyecto de bonsai. 

Muchos intentos, algunos con éxito y otros no. 

Este es un árbol coreano, de la familia de los cítricos, Poncirus trifoliata, una especie de mandarina no comestible. 

Quizá algún día vuelva a intentarlo...

martes, 20 de mayo de 2025

Comment trouver le bon rythme de vie, Christophe André

Comment trouver le bon rythme de vie ? 

 

« Les hommes se distinguent par ce qu’ils montrent et se ressemblent par ce qu’ils cachent. » C’est de Paul Valéry et c’est très juste. Nous nous ressemblons, nous les humains, par de nombreux aspects, et notamment celui de nos rythmes de vie.

En musique, le rythme se définit par une alternance de temps forts et de temps faibles. Dans nos vies, c’est pareil, notre horloge biologique nous impose par exemple l’alternance de la veille et du sommeil.

Nos temps forts préparent nos temps faibles, et inversement : sans une bonne nuit, nous aurons moins d’énergie pour la journée qui suit ; et sans une journée suffisamment active et gratifiante, nous dormirons moins bien.

Bien sûr, nous pouvons bousculer un peu ces rythmes pendant quelque temps, moins dormir, avoir des journées hyperactives, bousculées et trop remplies ; mais pas trop et pas trop longtemps. Et les personnes fragiles n’ont pas intérêt à le faire.

Ainsi, quand on souffre de maladie bipolaire, respecter ses cycles veille-sommeil, ses cycles agitation-repos, etc., est un facteur de protection contre les rechutes. Et il existe une thérapie dite des « rythmes sociaux » qui a fait ses preuves dans ce domaine, en apprenant entre autres aux patients à augmenter la régularité de leurs routines quotidiennes et à mieux respecter leurs rythmes naturels.

Pour les autres, si on a la chance de n’être pas trop fragile, on peut les bousculer, ces rythmes, on peut par exemple pousser sur le curseur excitation, accélération pendant quelque temps. Ça fait du bien aussi de se lâcher dans les temps forts et d’oublier quelque temps notre besoin de temps faibles, de calme et de récupération…

Bon, après, attention à la surchauffe… Nous vivons dans une société qui nous pousse à négliger et oublier nos rythmes personnels, nos rythmes endogènes, une société qui nous pousse à l’accélération, à la multiplication des tâches, à la réduction du temps de sommeil.

Pourquoi ?

Mais parce que quand on dort, on ne sert plus à rien : on ne produit rien, on ne consomme rien ; pas bon pour le Marché, ça !

Alors, rappelons-nous que le meilleur gardien de nos rythmes personnels, c’est nous-même. Pour cela, la nature nous a doté d’un moyen simple et efficace : nos émotions.

Entre autres fonctions, elles nous rendent ce service : comme elles sont intimement liées au bon fonctionnement de notre corps, de ses besoins, de ses rythmes, elles nous font savoir ce qui va et ce qui ne va pas.

Les émotions agréables – qu’elles penchent du côté de la détente ou de l’énergie – nous indiquent que nous sommes dans le bon rythme, que nos besoins en la matière sont satisfaits, nos alternances veille-sommeil, calme-excitation, multitâche-monotâche sont à l’équilibre.

Et les émotions désagréables nous signalent l’inverse : si on est grincheux, c’est qu’on manque de sommeil ; si on est dispersé c’est qu’on a besoin de temps calmes ; si on ressent de l’ennui c’est qu’à l’inverse on a besoin d’excitation et d’accélération.

Par exemple, moi qui suis plutôt un calme, un paisible, un contemplatif, j’ai de temps en temps une envie irrésistible de danser sur les tables ou de me rouler par terre en chantant avec les copains. Mes émotions m’ont aidé à trouver mon bon rythme de vie : 80% de temps calmes, et 20% de temps rapides.

Et vous, ce serait quoi votre équation rythmique ?

 

Illustration : Ah, le rythme tranquille et profond d’une marche en forêt… (illustration Anu Garg & IA, 2024)

viernes, 22 de marzo de 2024

DÍAS PERFECTOS Win Winders vuelve a Tokio



La municipalidad de Tokio le ofreció al director alemán ( que había realizado anteriormente un documental llamado Tokyo Ga y es un gran admirador de Yasujiro Ozu) el  encargo de realizar varios documentales presentando los innovadores y hermosos diseños de baños públicos que se han creado en esa ciudad. 

Este encargo acabó siendo una película, con un protagonista casi invisible, silencioso y tranquilo que recorre esos lugares con sus útiles de limpieza, realizando su trabajo con una concentración que sorprende a su joven compañero que llega siempre tarde, odia su tarea diaria y necesita siempre que le presten dinero para poder salir con una chica que le gusta...

Las rutinas diarias de su vida, el amor a los árboles, a los libros, a la fotografía en blanco y negro, a la música en cassette que escucha en casa y en la furgoneta del trabajo... le convierten en un personaje curioso para los adolescentes, sobre todo para su sobrina que se ha escapado de casa y viene a pasar unos días con él.
La banda sonora tiene como protagonistas a Lou Reed, Patti Smith, Nina Simone, Van Morrison y a otros grandes  artistas de los 70 y las imágenes de Tokio, sobre todo del barrio de Shibuya,  nos presentan una ciudad muy diferente de la que visitan los turistas. 

Calles peatonales, lugares tranquilos donde el protagonista va en bicicleta a la lavandería, visita los baños calientes donde hombres mayores disfrutan de una costumbre tradicional, pequeños y familiares bares donde todos se conocen y ven los partidos en Tv,una pequeña librería donde compra libros clásicos de segunda mano. 

jueves, 6 de julio de 2023

The well gardened mind. Sue Stuart Smith. Una mente bien ajardinada
















 Una estudiante de literatura primero y psiquiatra más tarde es la autora de un inclasificable libro. Neurociencia, psicoanálisis, relatos, anécdotas, investigaciones propias y ajenas sobre el efecto terapéutico de la jardinería y los jardines en el tratamiento del stress, traumas, adicciones de todo tipo, ayuda a veteranos y soldados que vuelven de la guerra, presos, jóvenes, enfermos que tienen que estar inmóviles en su cama de hospital...

El interés por la relación entre el mundo natural y la salud en un mundo donde la calma y la belleza son muy escasas le llegan desde su abuelo que participó en la I Guerra Mundial, fue hecho prisionero y cuando pudo regresar a su país su estado de salud física y mental sólo mejoró cuando empezó a trabajar un pequeño huerto. Los huertos y los jardines proporcionan una sensación de seguridad y tranquilidad que suelen faltarnos en nuestra vida diaria. 

La autora presenta muchos proyectos que se están llevando adelante en su país en los últimos años para humanizar la vida hospitalaria de manera que los enfermos y sus familias puedan tener un lugar más cercano a la naturaleza y a la intimidad donde relajarse y compartir un tiempo juntos. 

Otros proyectos comunitarios intentan que personas con dificultad de comunicación, tanto niños como adultos,  vayan acostumbrándose a una tarea social de manera gradual, a conseguir sus metas, a sentirse útiles y seguros. En otros lugares el objetivo es que los vecinos aprendan juntos a cultivar alimentos frescos y flores.

Las fotografías que acompañan el libro nos presentan a Sigmund Freud cuando después de huir de una Viena ocupada por los nazis se refugia en Londres y pasa sus últimos días acostado mirando su jardín a pesar del dolor físico y emocional por haber perdido el contacto con muchos de sus amigos, familiares y conocidos. En otras vemos un jardín terapéutico en Alnarp, Suecia, un jardín en Salisbury diseñado por Cleve West, a Mary Clear fundadora de Incredible edible, un jardín de flores en el que los presos de San Quintin trabajan...


https://www.suestuartsmith.com/media

sábado, 1 de abril de 2023

Los árboles en primavera






 Poco a poco van asomando brotes verdes en las acacias y los liquidambar del bulevar...

lunes, 16 de mayo de 2022

Día de sol


 


Día de bicicleta, paseo y ejercicio al aire libre. 

El olor de las rosas, las celindas, la flor de la Melia Azedarach perfuman ahora los días y las noches de primavera...

lunes, 5 de abril de 2021

Días de primavera. Spring days

















 Muy pocas horas de diferencia entre el cielo oscuro y tormentoso un día y el sol espléndido al siguiente en una de las zonas ahora confinadas en Madrid. 

Caminar por el parque Forestal y ser testigo de los nuevos brotes  en los árboles, la floración de otros, el nacimiento de nuevos gansos del Nilo, las abejas en torno a un cercis en flor... es una buena opción a falta de otras. 

lunes, 7 de diciembre de 2020

Naranjos de los Osages en un parque forestal


En la ciudad en la que vivo nunca había visto estos árboles hasta que visité este parque forestal al este de Madrid. Su nombre científico es Mac Clura Pomifera pero se los conoce como Naranjos de los Osages.

Después he visto algunos, mucho más grandes que éstos, en el Jardín Botánico y en el parque del Retiro. Pero ahí no suelen verse los frutos tan claramente como aquí. 

Sus frutos que huelen a cítrico y que son muy llamativos  por su color verde brillante están ya por el suelo desde hace semanas y los árboles han ido perdiendo sus hojas. 

Pero en uno todavía hoy quedaba una abundante cosecha, sin contar todos los que había en el suelo...Y como cada otoño recojo uno de ellos para tener en casa durante el largo invierno.








 

sábado, 26 de septiembre de 2020

De Cantón a Manila. Expediciones botánicas y nenúfares


Arte botánico de Asia en el Jardín Botánico de Madrid





Una exposición sobre expediciones científicas españolas a distintos lugares de Asia y algunas de las reproducciones botánicas que se realizaron en Filipinas y el sur de China. 


Una  agradable sorpresa fue identificar a uno de los árboles que aparecen en los dibujos de la exposición. Un árbol ya aclimatado hace muchos años en Europa y al que se suele llamar naranjo de invierno y usarse en ocasiones para hacer injertos a otras variedades de cítricos para que resistan mejor el frío. 


Su nombre científico es Poncirus Trifoliata. Sus pequeños frutos aparecen ahora y no están aún maduros pero son muy espectaculares. 














En el jardín una reciente donación ha hecho posible que los visitantes puedan contemplar muchos tipos de nenúfares de todos los colores y formas imaginables, muy cerca de la terraza de los bonsais.









lunes, 15 de junio de 2020

La senda botánica. Parque Forestal de Valdebernardo

Esta mañana he recorrido la senda botánica del Parque Forestal. Hacía meses que no caminaba por allí y lo primero que me ha llamado la atención es la desaparición de los carteles que había al pie de cada especie para que los paseantes pudieran saber su nombre. 

Así que en vez de aprender a identificar nuevas especies me he dedicado a reconocer árboles o plantas que ya he visto otras veces en anteriores paseos. 

Los eucaliptos son los que más han crecido desde la apertura del Parque. Hay un pequeño bosquecillo cerca de la entrada de Faunia. 






 





Hojas jóvenes de eucalipto 



Hojas de higuera



Hojas de liquidambar 





Amapola blanca


                                                           
                                                          Santolina



                                                      Flores de adelfa

domingo, 14 de junio de 2020

Sendas botánicas en el Parque Forestal.

Aunque en este Parque Forestal hay una senda botánica con 50 especies de árboles y arbustos hoy he caminado sin rumbo fijo, fijándome en los árboles que encontraba a mi paso. 

Muchos estaban en flor o con frutos todavía inmaduros. El primero ha sido un nogal, el siguiente un fresno, después un olivo junto a varias filas de viñas. 

Más allá he descubierto varias filas de perales. Unos almendros. Y finalmente lo que me han parecido tilos en flor...

Y unas flores amarillas que creo que son aquileas. O mielenrama. 




nogal


fresno


viñas




peral 



aquileas



                                                            almendros





tilos en flor