domingo, 15 de abril de 2018

Entre artistas. Fotos de talleres y retratos de artistas. J.M.del Moral

Gracias a la mirada de un fotógrafo (que ama el cine, la literatura y la pintura y que es hijo de exiliados españoles en Francia) podemos entrar en la intimidad del taller de más de cincuenta artistas de la segunda mitad del siglo XX, la mayoría españoles aunque también norteamericanos.

La visita del estudio de Joan Miró en Mallorca le abrió a la idea del taller como espacio mental del artista y  le impresionó tanto que desde entonces ha tratado de retratar a escultores y pintores: Antonio Saura, Miguel Barceló, Eduardo Chillida, Fernando Botero,  Antonio López, Eduardo Arroyo, Rafael Canogar, Baltasar Lobo,  Robert Motherwell, Alex Katz, Roy Litchtestein y muchos otros  más, todos ellos en ese espacio de trabajo que es "lugar de las metamorfosis. Allí se día, se acierta, se falla. Es una metáfora de la vida"

Esa fascinación por  retrato del artista y de su lugar de creación hace posible esta exposición en Madrid en la que aparece una selección de fotografías de estos espacios privados a los que el fotógrafo ha podido acceder, en muchos casos gracias a sus amistades comunes.

Próximamente se publicará un libro inédito, Conversaciones con Jean Marie Del Moral, de Pere Antoni Pons en la editorial  Ensiola.



                                               Estudio de Alex Katz





                                                   Retrato de Miquel Barceló




Joan Miró en su estudio 

 

   
Alex Katz


                             
                                                              Fernando Botero



domingo, 8 de abril de 2018

La tormenta de Shakespeare, contada por Margaret Atwood. Hag seed. The Tempest retold.












Margaret Atwood ha aceptado el reto de la editorial Hogarth (creada por Virginia Woolf y su marido Leonard) para volvernos a contar como sería la última obra de Shakespeare, La Tempestad, en forma de novela y en una pequeña ciudad canadiense en nuestros días.

 Esto permite a la autora expresar sin disimulo sus opiniones sobre la relación, siempre problemática,  entre los políticos y la cultura y sobre el potencial de la literatura para salvarnos de nuestras personales prisiones. 

La acción se desarrolla  en una cárcel donde un grupo de presos participan en un programa educativo que se basa en el teatro. 

Su director, Félix,  se parece mucho al protagonista de la obra que van a interpretar sus alumnos. Ha perdido, como Próspero,  a su mujer y se ha visto arrojado de su particular reino, el de carismático director teatral por las intrigas de uno de sus más cercanos colaboradores. 

 Este último  aprovecha sus conexiones con las políticos para librarse de él, quitarle su puesto y seguir escalando hasta las más altas responsabilidades. 
El duelo de Félix por su pequeña hija Miranda se prolonga durante los siguientes doce años y se suma al odio y el deseo de venganza contra los que le han quitado un trabajo que era todo para él.   

La magia del teatro le hará verse cara a cara con sus enemigos que quieren asistir a la representación sin saber que Félix es quien la está dirigiendo ya que aunque la persona que le entrevistó para su actual trabajo, Estelle, le reconoce cuando le da un nombre falso, le sigue el juego y le ayuda a conseguir sus fines. 

Consigue igualmente la colaboración de uno de los presos, que interpreta a Ariel,  que es un experto en tecnología informática. 

 Gracias a él diseñan un montaje a través del cual  chantajea  a los políticos y asegura la continuidad del programa educativo, que ellos querían eliminar y puede recuperar su antiguo trabajo. 

Desaparece entonces su obsesión por el espíritu de su hija perdida a la que creía ver en ocasiones y empieza a recuperar su vida siguiendo a una "estrella auspiciosa" en forma de su aliada Estelle que le propone descansar en un crucero en el que dará charlas sobre su experiencia como director de teatro. 
Acepta siempre que le acompañe su otro fiel colaborador, que gracias a él ha salido antes de lo previsto en libertad condicional. 










Helen Mirren como protagonista de la película sobre La Tempestad, haciendo el papel de Próspera.







 Illustration by Nick Higgins


domingo, 1 de abril de 2018

Remedios Varo, tan imprescindible como invisible

El documentalista Toni Espinosa habla del rodaje que realizó sobre la obra de la pintora surrealista Remedios Varo y que se emitió en el programa "Imprescindibles"de Rtve hace unas semanas.

Su trabajo nos muestra una artista muy reconocida en Méjico, donde murió, pero que cuya obra no se ha visto apenas en nuestro país.

 La última ocasión de hacerlo , fue en la exposición de Mujeres surrealistas en el Museo Picasso de Málaga,  donde su aportación es bastante limitada en número de cuadros expuestos.

En su trabajo para los laboratorios Bayer y en los cuadros de sus últimos años, antes de su temprana muerte por un infarto,  puede observarse un  interés por el mundo de los sueños, del inconsciente, la pasión por la ciencia y la naturaleza que aprendió de un padre ingeniero y librepensador, pero también por el ocultismo, la alquimia y cierta forma de espiritualidad personal que compartió con su gran amiga Leonora Carrington durante sus años de exiliadas en Méjico,  después de la invasión nazi de Francia,  donde ambas trabajaron y se movieron en los círculos del surrealismo.



Homo Rodans






Dibujo publicitario para Bayer 






Mujer saliendo del psicoanalista




                                                         Tránsito en espiral, 1962




                                                                      El vagabundo



Walter Gruen, su viudo,  donó una gran parte de su obra al Museo de Arte Moderno mejicano donde se rodó parte del documental.



 http://www.rtve.es/television/20180212/remedios-varo-tan-imprescindible-como-invisible/910102.shtml

http://www.elmundo.es/cultura/2015/11/01/5635a342ca4741bf1f8b4670.html

martes, 27 de marzo de 2018

'La bailarina del futuro. De Isadora Duncan a Joséphine Baker' ..




Siete bailarinas y/ coreografas que, en su momento,  cambiaron la manera de bailar y de entender la danza.

Desde Isadora Duncan y su amor por el movimiento libre y natural, a Josephine Baker, Tórtola Valencia, Mary Wigman, Martha Graham...

Un recorrido sensorial, sorprendente y emotivo para ilustrar las vanguardias en el siglo XX y las mujeres que protagonizaron esos cambios.




























domingo, 11 de marzo de 2018

Paradise in Plain Sight by Karen Maezen Miller. Paraíso a simple vista. El jardín zen japonés



Karen había escrito ya sobre el budismo zen y la maternidad y el cuidado de la casa cuando alguien le sugirió que hablase del jardín japonés que lleva años cuidando en su casa de Los Angeles.
Lo que su jardín le ha enseñado es el tema de Paraíso a simple vista, su tercer libro.

Compara por ejemplo la caída de las hojas de los árboles durante el otoño con las pérdidas, por ejemplo el alejamiento de los hijos adolescentes. Y la llegada de la primavera con su vuelta, ya como adultos y con una relación diferente...














martes, 6 de marzo de 2018

Almendro en flor. Vincent Van Gogh.



Vincent Van Gogh pintó estas ramas de almendro en flor para su sobrino y ahijado, Vincent, hijo de su hermano Teo. 

Christophe Andre, en uno de sus libros, recoge esta imagen entre otras que le hacen pensar en la felicidad. 

En este caso la celebración de una nueva vida, de un comienzo, de la esperanza... 




martes, 27 de febrero de 2018

Penelope y las doce criadas. Margaret Atwood. The Penelopiad.





Hace ya unos cuantos años una editorial escocesa, Cannongate, propuso a una serie de escritores que reescribieran algún mito de la antigüedad, dejándoles plena libertad para escoger el que quisieran.

Margaret Atwood se decidió por el tema de la fiel esposa de Ulises, que le esperó durante años hasta su regreso a la isla de Itaca.

Quiso en esta revisión particular de un mito reflejar las diferentes perspectivas sobre un mismo hecho y por ello 18 de los capítulos son contados por Penélope y en los 11 restantes escuchamos la voz de sus 12 criadas que fueron ahorcadas al regreso del héroe.

La distinta vara de medir para los géneros, las desigualdades sociales  y las dinámicas de poder injustas se hacen patentes de esta forma.

Ulises engaña a su mujer más de una vez pero espera fidelidad y constancia en su esposa. Las criadas son castigadas después de haber sido maltratadas y violadas por los pretendientes de su señora ya que las esclavas carecen de derechos.



Penélope y las doce criadas comienza de una manera realmente curiosa. Con la sufrida y frustrada esposa de Odiseo contándonos su vida, obra y milagros ¡en pleno s. XXI y desde el mismísimo Reino de los Muertos! Así, nos enteramos por su propia boca de ciertas cosas que Homero no mencionó cuando cantó las glorias del varón de multiforme ingenio. Por ejemplo, del origen semidivino de la señora del caudillo aqueo. Y es que, resulta que la hija del monarca espartano Icario tuvo por madre ni más ni menos que a una náyade. La cual, dicho sea de paso, no destacaba precisamente por sus instintos maternales pues, en lugar de cuidar de su prole:

“Se escabullía e iba a bañarse en la fuente del palacio, o desaparecía y pasaba varios días contando chistes con los delfines y haciéndoles bromas a las almejas”.

Una vez cogida confianza, Penélope (o mejor dicho, su sombra) no tiene ningún problema en confesarle al lector las poco románticas razones que determinaron que con tan sólo 15 años fuera entregada en matrimonio a Odiseo, rey de un islote poblado de cabras con modales de ricacho de pueblo. Un caradura sin escrúpulos que, pese a no llamar la atención por la hermosura de su porte varonil, resulta ser un seductor nato, un golfo encantador que termina conquistándola.

Dispuesta a ajustar cuentas con aquella que, en sus propias palabras, le destrozó la vida, nuestra heroína no se inhibe a la hora de poner verde a la bellísima Helena, su prima. Una frívola con ínfulas de femme fatale que literalmente armó la de Troya y que, al fin y al cabo, fue la culpable de que Odiseo abandonara a su familia para combatir en una guerra que poco tenía que ver con él.

Por supuesto, la reina de Ítaca no se olvida de contar cómo fue su vida durante los 20 largos años en los que, debido a la ausencia de su marido, le tocó educar ella solita al ingrato de Telémaco y ejercer, además, de ama, administradora y gobernante. Será entonces cuando descubramos que la fiel y discreta Penélope fue una mujer práctica y tan astuta como Odiseo pues, de ser necesario, no dudaba en recurrir al engaño. Y aquí me estoy acordando (¡cómo no!) del famoso subterfugio del sudario tejido por el día y destejido por la noche para dar largas a los pretendientes que la acosaban y que, como todos sabemos, tan mal acabaron.

Además de en la Odisea, Penélope y las doce criadas se basa, principalmente, en Los mitos griegos. Obra de Robert Graves que inspiró a Atwood la teoría (cuestionable, aunque muy sugestiva) con la que intenta explicar los verdaderos motivos del ahorcamiento de las sirvientas a las que alude el título de su libro. Esclavas fieles injustamente vilipendiadas, según confiesa su señora, que a lo largo de la narración actuarán a la manera de los coros que caracterizaban al antiguo teatro griego. 



http://stellasreading.blogspot.com.es/2015/04/margaret-atwood-penelopiad.html