miércoles, 30 de noviembre de 2022

Je suis le carnet de Dora Maar. Brigitte Benkemoun

Podría parecer una historia poco creíble, improbable como poco,  pero los detalles de su búsqueda son curiosos y entretenidos. 

La periodista que firma el libro compra para su marido una agenda Hermes de un modelo que ya no se fabrica.

 Le llega a casa pero dentro encuentra un pequeño listín telefónico. Los teléfonos corresponden Cocteau, Chagall, Giacometti, Lacan, Aragon, Breton...y el año el 1951. 

Esa búsqueda obsesiva, incansable, del dueño o dueña le lleva a una anotación. El teléfono de un arquitecto de Avignon y la palabra Menerbes, un pequeño pueblo del Luberon. 

Y allí vivió Dora Maar, una artista que ha pasado a la posteridad más como una de las mujeres que compartieron la vida de Picasso que por su trabajo como fotografa y su colaboración en la creación del Guernica. Después de su ruptura él le regaló esa casa de campo y ella se ocupó de su reforma y pasó allí muchos días de verano a lo largo de su vida. También se ocupó de que Lacan, un psicoanalista que ya empezaba a ser muy cotizado la atendiera en sus episodios depresivos. 

Los testimonios recogidos son interesantes sobre todo para los interesados en la vida artística y social de los años 40, los años de la ocupación nazi y las idas y venidas de personajes ahora míticos en aquellos momentos. 

El libro se abre con dos dedicatorias y dos citas. 

Una de Picasso "Je trouve d´abord, je cherche aprés"y la otra de la propia Dora cuyo nombre real era Henriette Theodora Markovitch "Mon destin est magnifique quoi  qu il en semble. Autrefois je disais mon destin est trés dur quoi qu il en semble"



domingo, 6 de noviembre de 2022

Assembly by Natasha Brown






 En la edición de Penguin son 100 páginas de un libro de bolsillo. Pero en esas pocas páginas entramos inmediatamente en  el dialogo interior de una mujer joven de la que sabemos muy poco, ni siquiera su nombre. 

Solamente que es una triunfadora en el mundo de los negocios, que tiene un bonito apartamento, un novio de clase alta y que a pesar de todo eso sus pensamientos son lúcidos y conscientes de que vive en una sociedad que la discrimina por su color de piel, su procedencia jamaicana, por ser una mujer. Un diagnostico médico hace que deje de aceptar automáticamente su vida tal como es. 

Sus propios compañeros de trabajo piensan que ha llegado tan lejos por las cuotas, por ser mujer, por ser de color y no dudan en decirlo delante de ella. Su ropa elegante no es suficiente para que por la calle no reciba insultos de personas que no conoce. Su deseo de integrarse en una sociedad que presume de tolerancia pero que sigue considerándola extranjera a pesar de haber nacido en el Reino Unido, igual que sus padres hace que haya llegado a un punto en que no disfruta de su vida. Esa sensación de impotencia y de rabia contenida explican la  "extraña" decisión que la protagonista medita tomar en las últimas páginas de este impresionante opera prima de Natasha Brown

La autora estudió Matemáticas en Cambridge y pasó diez años trabajando en las finanzas. En las entrevistas desmiente que su libro se base en sus propias experiencias y explica que eligió deliberadamente una forma de escribir que nos obliga a sentir la violencia del racismo, el colonialismo, el sexismo en ambientes supuestamente "civilizados" como si nos sucediera a nosotros.