
El renombrado psicólogo Matthew D. Lieberman explora investigaciones innovadoras en neurociencia social que revelan que nuestra necesidad de conectarnos con otras personas es aún más fundamental, más básica, que nuestra necesidad de comida o refugio.
Lieberman sostiene que la necesidad de acercarnos y conectar con los demás es uno de los principales motores de nuestro comportamiento, y nuevas investigaciones muestran que nuestro cerebro reacciona al dolor y al placer sociales de manera muy similar a como lo hace con el dolor y el placer físicos.
Tenemos una capacidad única para leer la mente de otras personas, para descubrir sus esperanzas, miedos y motivaciones, lo que nos permite coordinar eficazmente nuestras vidas.
Además, la percepción más íntima de quiénes somos está estrechamente relacionada con las personas y los grupos importantes de nuestra vida. Esta conexión suele llevarnos a refrenar nuestros impulsos egoístas por el bien común.
Estos mecanismos dan lugar a comportamientos que pueden parecer irracionales, pero que en realidad son solo el resultado de nuestra profunda conexión social.
En una entrevista con la periodista Patricia Fernandez de Lis, este investigador sobre la importancia de mejorar nuestras conexiones con los demás en tiempos de soledad no elegida, polarización, uso de la IA para resolver dudas sobre asuntos personales da dos consejos, aparentemente simples.
Uno es exponerse. Es decir participar en grupos con intereses comunes a los tuyos. Eso no te dará amigos automáticamente pero es probable que allí puedas encontrarlos.
El segundo consejo es convertir en amigos a los conocidos, atreverse a decir sí cuando alguien nos propone algo... En el fondo hacer amigos es tomar riesgos.