miércoles, 20 de diciembre de 2023
'LA SOMBRA DE CARAVAGGIO'
lunes, 18 de diciembre de 2023
Leo Babauta. Zen habits. In the edge
Un artículo sobre practicar algo, que puede ser correr, por ejemplo, pero que podría aplicarse a muchas actividades o tareas que nos planteamos realizar, ya sean creativas o deportivas o incluso a las relaciones personales.
Y hacerlo llegando en ocasiones al límite de nuestra resistencia pero durante unos momentos nada más. Y aumentar ese tiempo poco a poco, a pesar de la incomodidad o de los bloqueos...nos permite ir avanzando al ritmo que necesitamos .
sábado, 16 de diciembre de 2023
Peaceful living, Mary Mackenzie. La comunicación no violenta en el día a día
from Peaceful Living
by Mary Mackenzie
It’s simple really, if you are feeling happy, joyful or content, your needs are being met. If you are feeling sad, lonely, or depressed, your needs are not being met.
–Mary Mackenzie
Day 344: The Connection Between Feelings and Needs
Our feelings are a direct result of whether our needs are met or not. Other people’s behaviors are often the stimulus for our feelings, but they are not the cause.
For example, consider a time when it took you ten minutes to get to the front of a grocery store line and you felt content, relaxed, and cheerful. I’d guess your need for efficiency was met because you had plenty of time to get to your next destination.
On another day, you may have been pressed for time and when it took you ten minutes to get to the front of the line, you felt annoyed, exasperated, and angry because your need for efficiency was not met. The stimulus was the same; you were in line for ten minutes. However, your feelings were quite different depending on whether you had a need for efficiency at the time.
The clarity that comes with understanding this dynamic can help us identify our unmet need, to either empathize with ourselves or choose other strategies that will better support us in meeting that need, such as going to a different line or coming back later to buy our groceries. Recognizing the difference between the stimulus and our feelings frees us to take action to meet our needs.
Be aware today of how your feelings are an indication of your met or unmet needs.
La comunicación no violenta, creada por un psicólogo norteamericano, Marshall Rosemberg, discípulo de Carl Rogers, uno de los pioneros de la psicología humanista centrada en el cliente, ha sido aplicada muchas veces en la resolución y mediación de conflictos y se basa en ser consciente de nuestras necesidades no atendidas y las de las personas con las que a veces tenemos dificultades para entendernos y poder llegar a acuerdos mutuamente satisfactorios.
martes, 12 de diciembre de 2023
De la no conformidad. Ben Shahn en el Reina Sofía
miércoles, 6 de diciembre de 2023
Balkrishna Doshi. Arquitectura para todos en la Fundación ICO
miércoles, 29 de noviembre de 2023
Ida Vitale. Poema
Julio Llamazares dijo una vez que "leer, como escribir, es soñar despierto" La uruguaya Ida Vitale nos habla de su mundo que quizá se parece un poco al nuestro...
.
Solo acepto este mundo iluminado
cierto, inconstante, mío.
Sólo exalto su eterno laberinto
y su segura luz, aunque se esconda.
Despierta o entre sueños,
su grave tierra piso
y es su paciencia en mí
la que florece.
Tiene un círculo sordo,
limbo acaso,
donde a ciegas aguardo
la lluvia, el fuego
desencadenados.
A veces su luz cambia,
es el infierno; a veces, rara vez,
el paraíso.
Alguien podrá quizás
entreabrir puertas,
ver más allá
promesas, sucesiones.
Yo sólo en él habito,
de él espero,
y hay suficiente asombro.
Ida Vitale
domingo, 26 de noviembre de 2023
Margaret Atwood . Variaciones sobre la palabra amor
Hay escritores, como Hemingway o como Margaret Atwood, que son muy conocidos por sus novelas pero que tienen una obra poética tan interesante o más que la ficción.
En este caso "Variaciones sobre la palabra amor" a pesar de haber pasado el filtro de la traducción a otra lengua que no es la de su autora consigue expresar sentimientos complejos y cotidianos a la vez.
Ésta es la palabra que usamos para taladrar
agujeros. Tiene el tamaño justo para esos tibios
huecos del discurso, para esos vacíos en forma
de corazón que no se parecen
a los corazones de verdad. Si le añades encaje,
puedes venderla.
También la escribimos en el único
espacio vacío del impreso que viene sin instrucciones. Hay revistas
enteras que no tienen mucho más
que la palabra amor; puedes
frotártela por todo el cuerpo
y también puedes cocinar con ella. ¿Cómo sabemos
que no es lo que sucede en las divertidas orgías
de las babosas bajo cartones
mojados? Y los semilleros
de malas hierbas que asoman sus tercos hocicos
entre las lechugas, también la gritan.
¡Amor! ¡Amor!, cantan los soldados, levantando
al saludar sus brillantes cuchillos.
Pero luego estamos nosotros
dos. La palabra nos parece demasiado corta, sólo tiene
cuatro letras, es demasiado austera
para llenar esos vacíos profundos
y desnudos entre las estrellas
que oprimen con su sordera.
No evitamos caer en el amor,
sino en ese miedo.
Esta palabra no es suficiente pero tendrá
que bastarnos. Es una sola
vocal en este silencio
metálico; una boca que dice
oh, una y otra vez, con asombro
y dolor, un suspiro, un dedo
asido a un acantilado. Puedes
agarrarte o dejarte caer.















