martes, 10 de marzo de 2026

Zen habits, Leo Babauta. Benefits of boring/Ventajas del aburrimiento




The Boredom Prerequisite: Get Comfortable with Nothing to Improve Focus

BY LEO BABAUTA

I believe we’re in a crisis of stimulation. It’s possible “crisis” is too strong a word, but I think it’s a serious situation. Our living environments are more and more stimulated each year —

Here’s what I’ve been noticing with our overstimulated lives these days:

  • We have a lowered ability to focus on deeper work.

  • We are reading books less.

  • If a task takes long, or requires a bunch of steps, we have a lower tolerance for handling it.

  • We have a lower tolerance for not being entertained.

  • We have a lowered ability to meditate, journal, write, create art, or slow down.

Do any of these feel true for you? I’ve noticed it in myself and many others.

I see this less as a dreaded disease that needs to be cured … and more of an opportunity — to be aware of our lowered tolerance for boredom, and to increase our capacity by allowing ourselves to be bored more often.

Hear me out … let me share some benefits of boredom, and then talk about how you might practice.

And perhaps don’t just give up on the article if you are bored!

The Benefits of Boredom

Boredom is the opposite of how our lives are usually lived these days. Instead of constant stimulation and entertainment and busyness … we slow down, get un-busy, and remove stimulation.

This has been shown to have some benefits:

  1. Sparks creativity. A study found that people who did boring tasks before a creativity exercise did better with the creativity than those who didn’t. The boring activity seemed to give their minds the space needed to wander in a productive way. Mind-wandering during spaces of low-stimulation has been shown to increase creative thinking and problem-solving.

  2. Self-reflection and planning. When we’re bored and not focused on tasks, our mind wanders and activates the part of the brain that involves planning for and imagining the future, along with being able to see other’s perspectives. This is great for goal-setting, planning and self-reflection.

  3. Improved concentration. When we allow ourselves to get bored, we are training our brain to tolerate less stimulation, which allows us to concentrate better over the long term.

  4. A rest for the brain. Our minds need some downtime now and then, to recharge and process. Constant stimulation is draining without breaks. By letting ourselves have some boredom, we take some space from the stimulation and allow ourselves to get to a better place mentally.

So, with all of these benefits … why aren’t we all just embracing boredom? Because it’s uncomfortable. We pick up our phones or stay busy on our computers because we get uncomfortable doing nothing.

But that discomfort is where all of the wonderful stuff happens.

Let’s take a look at how to practice with boredom.

How to Practice with Boredom

If you’re sold on giving boredom a try, here’s how I recommend practicing: a 30-day reset.

  1. Commit yourself to 30 days of practicing with boredom — to give yourself a mental break while also learning to tolerate boredom gradually.

  2. Start with just 15 minutes of deliberate boredom a day. After a week, increase it to 20 minutes, then 25 minutes in week 3, and 30 minutes for the remainder of the 30 days.

  3. During the boredom sessions, remove stimulation. Set a timer, but otherwise put your phone somewhere away from you (use a physical timer if you have one!). No phones, no computers, no TV, no music, no books, no conversation. Just sit around doing nothing (or lie there, without sleeping), ideally in a place without a lot of stimulation (i.e. not out in a busy public space).

  4. Allow yourself to relax into the discomfort of boredom. Resist the urge to reach for distraction. Look at it like strength training for your concentration span. But also treat it like a way to savor a moment that isn’t entertaining.

After 2 or 3 weeks of this boredom practice, you will probably notice that you can focus for longer periods. You might have less anxiety, less distractedness. You might need social media or your favorite distractions less.

Beyond the 30 days, I would recommend continuing with some kind of boredom periods built into your life. For example, a little each day, with a longer period (a couple hours) on weekends. And maybe a weeklong silent retreat (that you create for yourself, perhaps) every year.

Over time, you’ll likely notice some slow but powerful shifts.

That’s anything but boring!

domingo, 8 de marzo de 2026

David Hockney nos invita a celebrar la belleza con "Un año en Normandía", su nueva exposición en Londres




El British Museum expondrá este año los Tapices Bayeux, en los que el artista David Hockney se ha inspirado para celebrar la belleza de las estaciones y sus cambios en su estudio de Normandía...



One of the most influential artists of our time, David Hockney invites viewers to slow down and notice the extraordinary within the everyday in his first exhibition at Serpentine. Created specifically for this presentation, Hockney’s new paintings extend his lifelong fascination with the act of looking, affirming his belief that simple beauty is worth celebrating.

The exhibition is conceived in close collaboration with the artist and brings Hockney’s celebrated ninety-metre-long frieze A Year in Normandie to London for the first time. Inspired by the Bayeux Tapestry, which will be on display at the British Museum in 2026, this monumental work captures the changing seasons at the artist’s former studio in Normandy. In the context of the exhibition at Serpentine, it opens a dialogue with the surrounding nature of Kensington Gardens.


domingo, 22 de febrero de 2026

El elogio de las virtudes minúsculas, Marina van Zeylen


Una visión diferente de la que nos dan los medios y las redes sobre lo que es realmente el éxito y el fracaso. 

Lo que ella llama la excelencia en clave menor está al alcance de quien decida tener experiencias menos performativas, menos de cara a la galería. 

Para esta profesora de Literatura el leer despacio un poema, reflexionar sobre él, contemplar una obra de arte...son actividades  poco llamativas pero más interesantes que lo que solemos llamar éxito, medido en triunfos más o menos mediáticos y a veces de forma poco ejemplar. 





https://ethic.es/entrevista-marina-van-zuylen 


Hubo un tiempo en que la buena mediocridad (aurea mediocritas) era elogiada por los antiguos. La aurea mediocritas era el camino que tomaban quienes asumían la prudencia como norma existencial y se alejaban de los extremos, en especial cuando el éxito y el engreimiento suponían una amenaza para una vida equilibrada. Pero esto no es lo mismo que el fracaso. ¿Qué es, entonces, la mediocridad?

Hubo un tiempo en el que no había noticias 24/7. La gente interactuaba sin el miedo a que sus opiniones se pudieran compartir con cientos de personas, las interacciones se limitaban a un pequeño círculo. Aristóteles equiparó la buena vida con una vida de restricción. Llegaron los románticos y, de repente, las virtudes de restricción y precaución se volvieron ridículas. El medio camino se volvió entonces aburrido y burgués; la dorada mediocridad se había vuelto deslustrada y tediosa. Hemos heredado esa vergüenza y nos inclinamos a admirar a aquellos que trabajan en los extremos más que en la discreta consideración. Ser mediocre no es sobresalir o causar impresión.

¿Aprecia cierta connotación negativa en el concepto que hoy en día se tiene de la mediocridad?

Sí, se ha convertido un concepto perfectamente sabio en algo denigrante. Recuerda la última vez que utilizaste esa palabra: esta película es mediocre o qué mediocre es esa persona. ¿Qué quieres decir, exactamente? Es una expresión vaga que transmite que soy mejor que tú y no debería estar malgastando mi tiempo contigo o viendo esta película. Llamar a alguien o algo mediocre es una manera de terminar la conversación. En Francia, donde crecí, esta palabra se lanzaba contra todos y todo. Cuando eres una escolar es debilitante, porque puede herirte mucho y quedarse flotando en tu conciencia muchos años. En la cultura actual, nuestra capacidad de atención está ligada a las subidas y bajadas de los niveles de dopamina en nuestro cerebro. Nuestros ojos se sienten atraídos por lo que destaca. La llamada mediocridad (la vida de la gente normal, por ejemplo) es lo que no llega a la primera página de los periódicos.

«Llamar a alguien o algo mediocre es una manera de terminar la conversación»

¿Cómo definimos el éxito en las sociedades del siglo XXI?

Una de las razones por las que quise escribir este libro es que muchas de las personas que me rodean parecen estar poco satisfechas. Para mí, estas personas son un gran ejemplo de un éxito precioso: han ganado premios literarios, tienen obras de arte impresionantes, cuentan con trabajos envidiables. Aun así, muchas de ellas se sienten poco reconocidas, pasadas por alto, atormentadas por una profunda sensación de fracaso cuando su éxito no se renueva constantemente. Es decir, su éxito depende del reconocimiento público. Las palabras éxito y fracaso son de una polarización muy peligrosa; tienen capacidad de contaminar la sensación de logro de una persona. Para mí, hay una gran diferencia entre el éxito y lo que llamo una excelencia en clave menor. Cuando preguntas quiénes son las personas más exitosas del siglo XXI, es desalentador comprobar que las respuestas son Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg o Steve Jobs. Estas personas han llevado la innovación a un nivel muy alto, pero es su inmensa fortuna lo que impresiona a la gente, a pesar de las terribles decisiones que toman. Mi idea de éxito la transmite alguien como Astrov, de la novela El tío Vania, de Chejov: consigue cambiar el mundo plantando un árbol tras otro. Nunca llegará a ver su preciosas ramas, pero conseguirán hacer un mundo mejor para las generaciones venideras.

Esto me lleva a reflexionar sobre el éxito, el mérito y la excelencia. ¿Van siempre de la mano el éxito y la excelencia? ¿Hay alguna correlación entre la excelencia y el mérito? ¿Tiene siempre éxito quien se lo merece? El filósofo Michael Sandel se cuestiona si quien triunfa es por sus méritos o por su buena suerte, si es que tal cosa existe…

Soy escéptica respecto al binomio éxito-excelencia. Si este libro se subtitula excelencia en clave menor es porque te invita a mirar más allá de lo obvio: del CV maquillado, de las cuentas bancarias o de los logros públicos. Cuando estaba en la escuela primaria me consideraban un fracaso porque sacaba malas notas. Pero también era una ganadora, porque era el payaso de la clase y hacía reír a todos. Ahora que soy adulta, presto mucha atención a aquellos alumnos que no encajan en lo normal, que no se ajustan a una idea universal de éxito. Encontrar su excelencia es como emprender una preciosa excavación arqueológica: lleva su tiempo, pero la recompensa es maravillosa. Me encanta el libro La tiranía del mérito, de Michael Sandel; escribe de forma muy sabia que aquellos que alcanzan el éxito, los que han llegado a la cima de la llamada meritocracia, a menudo dejan de comunicarse con los que han recorrido un camino menos rentable. Sencillamente, pide que ampliemos nuestras definiciones. Nuestro contacto cara a cara disminuye cada día un poco más. ¿Cómo puedes evaluar las cualidades no obvias de alguien, el talento idiosincrásico de una persona si la contratas a través de una plataforma? Se juzga a los jóvenes por los Sistemas de Seguimiento de Candidatos; se les contrata no por sus cualidades únicas, sino por un algoritmo. Esto está corroyendo nuestras sensibilidades cívicas.

Pensadores como Aristóteles o Marco Aurelio apuntaban que debíamos «evitar los extremos y cultivar el término medio». En su libro hace referencia al «término medio de la felicidad». ¿Este termino medio se busca? Es más, teniendo en cuenta que vivimos en la era de la digitalización y la IA, donde todo pasa a una velocidad vertiginosa y parece que no hay tiempo ni paciencia para el camino intermedio, ¿se puede alcanzar? 

He sido profesora la mayor parte de mi vida. Cuando veo a mis alumnos leer despacio un poema y reflexionar sobre cada palabra, cada coma, siento que están viviendo un momento precioso. Por unos instantes, la experiencia deja de ser performativa o estar orientada a objetivos. Leer poesía o contemplar durante horas Las Meninas en El Prado es un momento de contemplación y benevolencia comunitaria que te aleja de esa necesidad de subir un post a Instagram. El arte y la literatura te dan algo que jamás podrá la IA. Leer a Antonio Machado o a Francis Ponge implica estar en el presente y reflexionar sobre lo insignificantes que somos. No se trata de tener o no razón, sino de mirar el mundo de forma diferente, no de forma utilitaria, sino comunitaria. «Caminante no hay camino se hace camino al andar»; esto resuena poderosamente en mí. La IA pretende ser el camino. Solo si podemos construirlo mientras lo andamos, mejor juntos.

«Hay una gran diferencia entre el éxito y lo que llamo una excelencia en clave menor»

«Lo que pasamos por alto vuelve a la vida a través de la virtud de la atención», dice en su libro. Paradójicamente, inmersos en la economía de la atención, la virtud a la que usted hace referencia brilla por su ausencia. ¿Cuántas cosas relevantes se nos escapan en la vida por esto? ¿A qué han quedado relegados los actos maravillosos pero invisibles de los que está plagada la vida?

Es muy difícil estar atentos y ser conscientes en nuestras ajetreadas vidas. Una forma de descubrir lo que hay detrás de lo escondido es ser compilador de pequeñas cosas, de sutiles emociones. Cuando era pequeña, tenía una colección de judías que cultivaba entre algodones esperando a que brotasen. Cada niño debería hacer esto, ¡es una manera tan sencilla de conectar con algo más que nosotros mismos! Me fascina la cantidad de gente que cree que puede obtener mindfulness yendo al spa o haciendo yoga un día a la semana. ¿No te sorprende la cantidad de personas que ven White Lotus? Es una experiencia masoca ver a la gente fracasar y sentir una alegría malsana por ello. Hoy en día, muchas de las declaraciones en voz alta y resoluciones extremas son sobre el fracaso. La joven en la serie declara que quiere llevar una vida budista y cuando sus limitaciones se hacen evidentes, ya no lo quiere más. La impaciencia y el querer obtener resultados inmediatos son lo opuesto a realizar juicios reservados, observar la vida mientras sucede y poner el foco en el proceso más que en el producto.

Decía Nietzsche que «toda cultura elevada depende de la mediocridad». ¿Quiere esto decir que no podría existir la excepcionalidad sin la mediocridad?

No me gusta esa frase de Nietzsche y por eso la incluí en el libro. Siento lo opuesto. ¿Por qué estamos tan seguros de que la palabra mediocridadno significa nada? Tenemos un vocabulario muy reducido cuando se trata de la variedad de la experiencia humana. Para mí, cuando la usamos de manera despectiva, esta palabra oscurece los talentos más sutiles que eventualmente conducen a la creatividad y la invención. En un principio, Nietzsche sentía que los «pocos felices» (happy few) solo podrían construir su vida si otros trabajaban en su lugar, algo que no difiere del concepto de ocio de Aristóteles (los filósofos podían serlo, porque los esclavos hacía el trabajo sucio). El presupuesto es que la persona ordinaria, corriente, tiene poca inclinación para el arte elevado o la estética. Nietzsche creía que el mediocre era un imitador, no un creador; un trabajador, no un inventor. Pero luego cambiaría de idea. Según fue perdiendo la cabeza –lo que le permitió expandir su visión–, escribió sobre cómo apreciaba la belleza en cosas sin importancia. Su concepto de amor fati requiere que nuestro mundo deje de estar dividido entre alto y bajo, bonito y feo.

«Si solo deseas que todo sea perfectamente geométrico, te perderás la deliciosa extravagancia de la imperfección»

Lo cual me lleva a pensar en algo que decía mi padre sobre la belleza de la imperfección. ¿Qué hay de valioso en la imperfección? Hoy en día parece que no tiene cabida en una sociedad que busca la máxima perfección en todo, empezando por el físico de las personas. Me pregunto si existe alguna relación entre la imperfección y la mediocridad…

Si piensas en las personas que quieres, la última cosa que te importa es si son o no perfectas. Me atrevería a decir que tu padre entendió que esas pequeñas peculiaridades son las que hacen que la gente sea encantadora. Yo crecí con muchos complejos. El más grande era que tenía un lado de la boca un poco torcido. Lo hubiera dado todo por parecer normal, por ser simétricamente perfecta. Pero con el tiempo me di cuenta de que mucha gente pensaba que eso tenía su encanto. Si solo deseas que todo sea perfectamente geométrico, te perderás la deliciosa extravagancia de la imperfección.

Me gusta una observación que hace en su libro: «Redescubrir lo que hace único a cada individuo». ¿Cómo se consigue eso en una sociedad en la que todos vemos las mismas series, tenemos el mismo smartphone o llevamos las mismas zapatillas?

No me preocupan las zapatillas, los teléfonos inteligentes o las series. Tal vez la conformidad nos obligue a ser únicos de distintas formas. Para descubrir lo que nos hace únicos tenemos que usar nuestra imaginación simpática. Tenemos imaginación de sobra para leer novelas –sentimos empatía, nos identificamos, reímos, lloramos– pero, paradójicamente, esto parece más difícil con la gente con la que vivimos o a la que queremos. Tal vez tenemos que cambiar nuestros modelos a seguir. Cuando vamos a una fiesta, busquemos a aquellos que no gravitan en torno a los más poderosos o los más ruidosos. La gente adoraba a Chejov porque cuando entraba en una sala permitía que la gente se quitase la careta y descubriese su alma. Por unos instantes, de repente, sentían que ellos eran los protagonistas y que valían el tiempo de uno de los mayores escritores de la época.

lunes, 2 de febrero de 2026

20 Tension Relieving tips. Alexander Technique by Mark Josefsberg

20 Tension Relieving Tips

Tension Relieving Tips

1. Pause…Breathe fully…

2. Become aware, and then let go of the muscles in the back of your neck.

3. This will move your head up.

4. Free your neck again, and slightly, slowly, lower your nose.

5. Repeat from the beginning.  (1, 2, 3, 4.)  Let your sit bones release down in your chair but, in opposition, your torso and head moves up.

6. Let your jaw dangle open, even when your lips are closed. Teeth open, lips gently touching.

7. Let your throat open as if you’re about to whisper ‘ah’.

8. Re-visit  1,2,3, and 4.

9. Let your shoulders rest on your ribcage. See if you’re lifting them up. Smile, and then let them ease down.

10. While sitting, let go of excess tension in your legs, without collapsing your torso.

11. Think of your knees going away from your torso, and away from each other.

12. Notice if you’re squeezing your legs together. Release your thigh muscles. Free your neck of excess tension again.

13. Notice any gripping, anywhere.

14. Go back to 1, 2, 3, 4  anytime. Breathe fully.

15. See if you could do less with your fingers, hands, biceps, and shoulders.

16. Think of something funny or pleasant and smile. Include the muscles in the corners of your eyes.

17. Breathe out through your mouth as you whisper ah. Let the air come back through your nose, silently. Repeat.

18. Bring awareness to your forehead and facial muscles.

19. Notice if you’re looking at these words too intensely, and see if your gaze can be softer.

20. Whisper ah on a long exhale. Breathe in through your nose, silently.


Mark@MarkJosefsberg.com

Pequeños gestos para aliviar la tensión física y mental en el día a día. 
Respirar, observar la tensión de los músculos desde el cuello, la mandíbula, la boca, la garganta, los hombros, las piernas, las rodillas...Pensar en algo que nos sea agradable o divertido y sonreír, incluyendo la musculatura de los ojos... Ser consciente de nuestra frente y los músculos faciales, fijarse en si podemos suavizar la mirada. Suspirar con una larga exhalación y respirar por la nariz, silenciosamente....

domingo, 1 de febrero de 2026

Saúl Steinberg
















Famoso en todo el mundo por definir gráficamente la posguerra, Steinberg creó un lenguaje rico y en constante evolución que encontró plena expresión a través de trayectorias paralelas pero integradas. Sin embargo, este arte de múltiples niveles desafía las categorías críticas convencionales. Fue un modernista sin porfolio, cruzando constantemente fronteras hacia territorios visuales inexplorados. En cuanto a temas y estilos, no hacía distinción entre el arte alto y bajo, que fusionaba libremente en una obra diversa en estilo pero coherente en profundidad e imaginación visual.


«Por la atracción que siente por la pluma, la tinta y los lápices y por la compleja naturaleza intelectual de sus creaciones, se podría pensar que Steinberg es una especie de escritor, aunque es el único de su género», señaló en 1978 el crítico Harold Rosenberg con ocasión de su primera exposición monográfica en el Whitney Museum de Nueva York. «Ha ideado diálogos entre lo verbal y lo visual que incluyen juegos de palabras con múltiples planos de significado verbal y visual, y que han llevado a compararle con James Joyce».

https://www.hoyesarte.com/evento/saul-steinberg-artista-sin-fronteras-visuales/?utm_source=Boletin_20241021_1603&utm_medium=boletin&utm_campaign=boletin


lunes, 26 de enero de 2026

George Saunders, la amabilidad



https://www.themarginalian.org/2026/01/20/george-saunders-kindness-story/?mc_cid=7d3d144065&mc_eid=0f37cf1548







Saunders offer the simple, intensely difficult remedy:

Don’t be afraid to be confused. Try to remain permanently confused. Anything is possible. Stay open, forever, so open it hurts, and then open up some more, until the day you die.

The great writer’s gift to the reader are not better answers but better questions, a greater tolerance for uncertainty, a mechanism of transmuting confusion into kindness, and at the same time a way of seeing the world more clearly in order to love it more deeply. I find Saunders’s generous words about Grace Paley to apply perfectly to his own writing:

Reading Paley will, I predict, make you better understand the idea that love is attention and vice versa.

[…]

What does a writer leave behind? Scale models of a way of seeing and thinking.

[…] 

Paley’s model advises us to suffer less by loving more — love the world more, and each other more—and then she gives us a specific way to love more: see better. If you only really see this world, you will think better of it, she seems to say. And then she gives us a way to see better: let language sing, sing precisely, and let it off the tether of the mundane, and watch the wonderful truth it knows how to make.





 

jueves, 15 de enero de 2026

Hope Rising with Chan Hellman. Los efectos de la esperanza en nuestras vidas



Chan Hellman es un psicólogo y profesor de universidad de  Oklahoma  que investiga sobre la esperanza, sus efectos "contagiosos" en otras personas y que asesora sobre como facilitarla en las comunidades, individuos o empresas. 

Uno de los efectos de la esperanza es la energía para llevar a cabo los proyectos vitales o laborales, la creatividad, que se puede "enseñar", que es un "regalo social"

El optimismo es la creencia en que el futuro será mejor y la esperanza es la creencia en que somos capaces de hacer que sea así. 

La esperanza nos da bienestar, es activa, es una elección y es participativa, nos estabiliza, nos nutre y nos da presencia.